dijous, 19 de febrer de 2015

Ligero repunte del gasto farmacéutico en receta en el Sistema Nacional de Salud en 2014, estable en la Comunitat Valenciana


La factura farmacéutica en receta del Sistema Nacional de Salud (SNS) comienza a repuntar de nuevo aunque de forma tímida. Da la impresión que el efecto de las medidas tomadas en los últimos años para reducirla (fomento de la prescripción por principio activo, desfinanciación de grupos de medicamentos y aumento del copago), a pesar de que tuvieron un gran impacto, se han agotado ya y comienzan a ser absorbidas por el sistema y por los ciudadanos.

En el caso de la Comunitat Valenciana (CV) las diferencias no son demasiado grandes, aunque se mantiene la ligera tendencia a mantenerse por debajo de la media estatal iniciada en 2011. Es difícil poder precisar a qué se debe esta pequeña diferencia en porcentaje, que en cantidad de dinero puede ser sustancial; lo que sí es cierto es que no se debe a la instauración de los famosos  y polémicos algoritmos corporativos de prescripción, ya que estos no comenzaron a instaurarse hasta mitad del 2013. Por otra parte, el precio medio de la receta, a diferencia de la de todo el estado, se ha seguido reduciendo en nuestra comunidad, pero probablemente se explica porque el precio era y aún sigue siendo ligeramente superior.



Datos de consumo de medicamentos en receta en 2014 del Sistema Nacional de Salud

España
CV
Gasto total
+ 1,95
-0,17%
Recetas
+1,06%
+0,59%
Gasto medio por receta
(10,78 €)
+0,88%
(11,56 €)
-0,76%
Genéricos
46,52%
ND



ND: no disponible. Fuente: Nota de prensa del 30 de enero de 2015. Ministerio de Sanidad. Disponible en http://www.msssi.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=3542



Gasto total
En el conjunto del estado el gasto farmacéutico se ha incrementado ligeramente respecto a 2013, un 1,95%, casi tres puntos por encima de la inflación del año, rompiendo así la tendencia a la reducción de los último años.
La situación en la CV es ligeramente distinta con un mínimo descenso del 0,17%. Únicamente tres comunidades autónomas (CCAA) han podido seguir reduciendo la factura farmacéutica, Euskadi con el -3,8%, Galicia con el -1,64% y nuestra CV. Por contra,  ha habido CCAA con grandes incrementos del gasto como Extremadura con el +5,96% o Madrid con el el +5,39% o Baleares con el +3,89%.

Número de recetas
El número de recetas vuelve a  aumentar ligeramente en todo e estado, con un 1,06%, y un porcentaje similar en la CV con el 0,59%. De nuevo destaca el País Vasco con un descenso del 9,7% en el número de recetas.

Gasto mediano por receta
El gasto medio ha experimentado un discreto incremento en todo el estado, con el 0,88%, y un ligero descenso en la CV, del 0,76%.

Uso de genéricos
Parece ser que comienza a tocar techo el uso de genéricos en España, ya que el 46,5% sobre el total de envases prescritos de 2014 es parecido al del 45,8% del año anterior. La nota del Ministerio de este año no ofrece datos sobre su importe, aunque es poco probable que no sea muy distinta de la del año pasado, del 20,6%, notable, pero insuficiente.

Gasto en recetas hospitalario
El Ministerio de Sanidad sigue sin publicar el gasto en medicamentos en los hospitales públicos de forma regular e integrada con el gasto en receta. Es conocido que este gasto es cada vez mayor, por lo que disponer de este dato permitiría tener una visión de conjunto de todo el gasto farmacéutico público.


dimecres, 11 de febrer de 2015

Bupropion + Naltrexona: ¿Serendipia o marketing para la obesidad?


La Agencia Europea del Medicamento (AEM) acaba de dar el visto bueno a la asociación de bupropion y naltrexona (Mysimba®) para el tratamiento de la obesidad con índice de masa corporal (IMC) superior a 30 o del sobrepeso con IMC superior a 27, cuando coexista con hipertensión arterial, hipercolesterolemia o diabetes tipo 2. El tratamiento debería ser interrumpido si transcurridas 16 semanas no se ha obtenido una reducción de al menos un 5% del peso corporal inicial.
El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad de España aún no ha decidido si el medicamento será o no financiado con cargo al sistema público de salud y no está aun disponible la ficha técnica del producto.
La misma combinación con las mismas indicaciones fue aprobada en septiembre para su comercialización en USA con el nombre de Contrave®, tres años después de que la FDA condicionara su aceptación a los resultados de estudios de seguridad cardiovascular.
Naltrexona es un antagonista opiáceo autorizado y comercializado hasta ahora para mantener la abstinencia en pacientes que han sido dependientes de opioides o alcohol. Su uso está contraindicado en pacientes que siguen tratamiento con opioides, incluyendo analgésicos, antitusivos o antidiarreicos.
La historia de bupropion es la de un luchador. Se ha utilizado en el tratamiento de la dependencia de la nicotina, la depresión mayor, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad y la prevención del trastorno afectivo estacional. Antes y después de eso, con resultados desiguales, midió sus fuerzas con múltiples adversarios: distimia, trastorno bipolar, fobia social, trastorno por estrés postraumático, dolor neuropático, craving por deprivación de metanfetamina o cocaína, bulimia… Tras un uso tan amplio, todas las presentaciones que contienen bupropion en USA incluyen en su prospecto una advertencia al paciente (black box) sobre el aumento de riesgo de suicidio asociado a este fármaco. Un riesgo que comparte con varenicilina, otro producto usado en adultos para dejar de fumar.
Además, el uso de Bupropion expone a un aumento del riesgo de  episodios cardiovasculares y elevación aguda de la tensión arterial, incluso en pacientes no hipertensos, como recogen desde noviembre de 2014 las fichas técnicas de todas sus presentaciones.
Estas son hasta ahora las cicatrices de Bupropion, un fármaco mercenario veterano en cien batallas, que sigue buscando su lugar bajo el sol.
Qué un fármaco tenga nuevas indicaciones muy diferentes de las previas puede deberse a una peculiar forma de la casualidad: la serendipia. Un término de significado similar a chiripa, aunque de resonancias más cultas. En farmacología se llama serendipia al fenómeno por el que se descubren nuevos efectos de mecanismo diverso y posible utilidad, en fármacos investigados o utilizados con otros fines.
En plena sequía de nuevas moléculas, cuando un fármaco, dos en este caso, se autorizan para indicaciones poco relacionadas con las previas, surgen dudas ¿Se trata de sacar partido terapéutico a la serendipia o de ubicar al fármaco en un nicho comercial distinto, para ordeñar beneficios, una vez agotado su periodo de exclusividad de datos?
Dicho de otro modo ¿se aportan nuevas soluciones a la escasez terapéutica para un problema de salud o se reactiva la rentabilidad financiera de un fármaco al final de su ciclo comercial?
En las últimas semanas se han publicado aun más informaciones si cabe, destacando el impacto del sobrepeso y la obesidad como factor de discapacidad, morbilidad y mortalidad, así como su impacto sobre la economía, incluso estimando una población mundial afectada, dos veces y media superior a la de personas desnutridas. Una notable contribución mediática, casual o no, al mejor aterrizaje del nuevo producto.
Según la OMS, la prevalencia del obesidad en 2008 estaba entre el 3.9 y el 6.5% en países de ingresos bajos y medios bajos, mientras que se movía entre el 24.5 y el 21.7% en los países de ingresos medios altos y altos.
Así que este nuevo producto sería una muestra más de como el esfuerzo innovador de la industria farmacéutica sigue apuntando a dianas de gran diámetro (problemas de salud de alta prevalencia), duraderas (que tiendan a la cronicidad), pero sobretodo sólidas (en países con recursos para pagar los costes de nuevos tratamientos).

Mientras se mantenga esa tendencia de la investigación e innovación terapéutica, las personas afectadas por los problemas de salud más agudos y graves en países con bajos ingresos y las que sufren enfermedades raras, seguirán esperando soluciones que casi nadie está buscando.